
Piérdete en este pequeño infierno
Que arde en cada esquina y que invita a
Quemarte por espacios diminutos
Pero por instantes prolongados
Toca la humedad del día
Y moja cada rincón de mi cuerpo
Recoge la moral que queda y aviéntala
Por la ventana mi cuarto
Sumérgeme con las cortinas
De tu cuerpo y luego inyecta
Por las venas de mi alma el néctar
De la vida cuando decimos mantras
Encaja la mirada misionera
Y lléname con los movimientos que
Conmueven toda imaginación, aún
Por muy poca que sea
Sacude las ansias de quemar la cama
Y deja los ojos que cuelgan del techo
Para mirar por la ventana,
Pierde la sonrisa que nos acompaña
A cada llamada
C.S.L.
Que arde en cada esquina y que invita a
Quemarte por espacios diminutos
Pero por instantes prolongados
Toca la humedad del día
Y moja cada rincón de mi cuerpo
Recoge la moral que queda y aviéntala
Por la ventana mi cuarto
Sumérgeme con las cortinas
De tu cuerpo y luego inyecta
Por las venas de mi alma el néctar
De la vida cuando decimos mantras
Encaja la mirada misionera
Y lléname con los movimientos que
Conmueven toda imaginación, aún
Por muy poca que sea
Sacude las ansias de quemar la cama
Y deja los ojos que cuelgan del techo
Para mirar por la ventana,
Pierde la sonrisa que nos acompaña
A cada llamada
C.S.L.
Fotografía: desnaturalizada 2, por Rafael Domenech


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